Musicoterapia VR – Pruebas de validación en Fundación Instituto San José

La Realidad Virtual llegó al mundo de las nuevas tecnologías para cubrir un espacio a veces olvidado: la rehabilitación y entrenamiento en personas con graves dificultades, tanto cognitivas como físicas, derivadas tanto de situaciones de discapacidad como de daño cerebral adquirido. La RV permite entrenar en situaciones realistas y en consonancia con ambientes de la vida misma, permitiendo afianzar competencias en un ambiente facilitador y accesible.

Enmarcado en el Programa Innova Vive de Espacio Innova (Fundación Vodafone España) la Fundación Instituto San José ha participado en el proyecto “Musicoterapia VR” para incorporar esta modalidad (RV) en nuestro programa de nuevas tecnologías destinadas a mejorar la vida y el bienestar de nuestros usuarios. En Fundación Instituto San José tenemos un área de discapacidad, tanto intelectual como física, con residencia, centros de día y colegio de educación especial, así como un área de rehabilitación neurológica y traumatológica con unidades de hospitalización y rehabilitación. Gestionamos un espacio con muchos recursos y servicios y creemos que la realidad virtual es una gran oportunidad para todos nuestros usuarios porque ampliará y mejorará las sesiones de rehabilitación y las intervenciones del día a día.

La RV permite trabajar sin necesidad de utilizar dispositivos móviles ni ordenadores, que no siempre es fácil para los usuarios (para muchos es realmente imposible). Simplemente se trata de colocarse las gafas y realizar, a través del movimiento de manos y brazos (gracias al sensor Leap Motion), ejercicios que, a su vez, permiten entrenar en múltiples áreas: coordinación, área cognitiva, estimulación sensorial, y un largo etcétera. Son tantas las áreas que permite trabajar la RV que desde la Fundación Instituto San José consideramos que puede tener aplicación en todos nuestros servicios terapéuticos.

De momento lo que hemos hecho es contribuir en el diseño de tres escenarios virtuales que permitan trabajar diversas áreas de nuestro día. Diversos representantes de las diferentes disciplinas de intervención (pedagogía, terapia ocupacional, logopedia y fisioterapia) hemos colaborado con el desarrollador y el resultado han sido esos tres escenarios que han sido, a su vez, testados por varios usuarios (de diferente diagnóstico y nivel de competencia).

Ha sido una experiencia realmente enriquecedora y reveladora. Muchos usuarios han descubierto una forma inspiradora de rehabilitación y ha fomentado la participación de manera increíble porque la RV es realmente aplicable a todo tipo de usuarios, incluso los que carecen de movilidad en sus brazos y manos, ya que la RV tiene también la vertiente expositiva. Es decir, un usuario que no puede interactuar con los miembros, al menos tiene la oportunidad de entrar en el escenario virtual, ver sus elementos, recibir la información y con eso, recibir estimulación cognitiva, visual y auditiva. Los diferentes escenarios, todos vertebrados bajo la óptica de la música y el sonido han permitido, por ejemplo:

  • Que Miguel pueda trabajar la coordinación oculo-manual con el escenario de la playa, donde tiene que tocar los timbales en el momento en el que determinados aros llegan a la superficie de los mismos; y todo esto mientras se generan sonidos y melodías que contribuyen a la estimulación auditiva del usuario.
  • Que Benito, no muy acostumbrado al trabajo cognitivo, trabaje procesos importantes como la memoria, las seriaciones y la estimulación visual en el escenario del espacio.
  • Que muchos usuarios, como Rafa, puedan trabajar con el sonido y la música como telón de fondo, reconociendo melodías, frecuencias, etc…y todo con un escenario, el del concierto, en el que además entrenan destrezas físicas y otras sensoriales (detectan un sonido, mueven la cabeza y se orientan hasta que atrapan el sonido con la mano y lo desplazan por el espacio, mientras siguen reconociendo los diferentes sonidos, instrumentos, etc…).

En definitiva, la realidad virtual activa de manera sorprendente a los usuarios. La facilidad que supone colocarse unas gafas, poder contemplar espacios reales, y actuar con los brazos y las manos, democratiza el uso de la tecnología y, por tanto, la consecución de sus beneficios. No todos los usuarios pueden (o quieren) interactuar con un móvil, una tablet o un ordenador. La RV es una gran solución para muchos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *